Aquí les ofrecemos una breve exposición acerca del grupo latino, cuya
población pronto será la segunda más numerosa en Estados Unidos, después de la anglosajona. Con un trasfondo
lingüístico-cultural común, el grupo latino se distingue por su diversidad. A
través de los grupos y dentro de los
mismos encontramos variaciones. Puédense distinguir subgrupos por su país de
origen, por su variación socioeconómica y por su tasa de logro académico. Les
presentamos una fotografía de este grupo heterogéneo, incluyendo retos y logros
dentro de la dinámica social de la unión estadounidense.
La problemática: Una población numerosa con potencial y
desafíos.
La población latina (hispana) en Estados Unidos es una de las más numerosas y con una
tasa de crecimiento más elevada de todas las categorías étnicas del momento
en la unión
americana. El censo de 1990 contó veinte millones y medio en este grupo.
Con el
crecimiento esperado de cuatro veces más rápido que los
otros grupos, para el año 2020
se estima habrá 46 millones de latinos en Estados Unidos, habiendo dejado
atrás a la
población afro-americana, que hasta ahora ha ocupado el segundo lugar,
después de la
anglosajona. Dicho crecimiento es resultado de la tasa de natalidad ya
mencionada, unida
a aumentos substanciales de la inmigración procedente de Latinoamérica, en
particular de
México y Centroamérica. La inmigración, promovida por cambios en las leyes
de inmigración en 1965, por trastornos políticos y naturales en todo el mundo,
ha cambiado la faz de los centros de los Estados Unidos.
Los latinos se encuentran a
lo largo y ancho de los Estados Unidos. Entre las ciudades más habitadas de la unión
americana, pocas hay sin población significativa de hispanohablantes. Los retos de este grupo han sido fuertes, enfrentados en
distintas formas, según el sub-grupo. El grupo cubano ha logrado la
incorporación a la sociedad de poder económico y político mucho más fácilmente
que el puertorriqueño, por ejemplo. La incorporación a la sociedad general
exige la americanización, una transformación para los
hijos e hijas de inmigrantes que se encuentra a cargo de la escuela pública.
Sin embargo, esta transformación, a su vez, depende del éxito escolar. La
sociedad, que se encuentra reflejada en el sistema escolar, ha mantenido
barreras rígidas que frenan el éxito de un gran porcentaje del alumnado latino.
Se han introducido leyes, y se ha dotado de subvenciones a cargo de fondos
federales a diversas iniciativas tendentes a apoyar el éxito escolar de dicho
alumnado, pero éstas jamás han recibido suficiente apoyo de la sociedad para
lograr el nivel de implementación necesario. La educación bilingüe es un
ejemplo de esto. Un sistema de enseñanza basado en la utilización del idioma
natal del alumno como transición a la enseñanza sólo en inglés (modelo
transicional), la educación bilingüe ha sido apoyada a nivel federal por unas
tres décadas, pero a nivel estatal en muchas localidades ha tenido un apoyo
tibio, cuando mucho. Siguen faltando profesores preparados y material de
enseñanza, componentes esenciales para impartir un programa de instrucción. La
cantidad y calidad de recursos humanos y materiales al alcance siempre han
estado muy por debajo de las necesidades, en gran medida por falta de apoyo de
la sociedad mayoritaria, que no ha entendido por qué se utiliza un idioma que
no sea el inglés en la enseñanza o que no ha visto la importancia de aumentar
el éxito de este grupo. En la década de los 90, el
abandono escolar sin completar la educación secundaria
de esta población ha sido del 35% al 40%.
Éxitos prometedores
Las barreras sociales y económicas de la sociedad mayoritaria no han
frenado totalmente
el progreso de los latinos
en Estados Unidos. Aunque
un gran número de latinos sigue en
la clase obrera ya se pueden encontar latinos en
varias esferas profesionales, en las
universidades como catedráticos, y en altos cargos políticos
El peso del voto latino comienza a llamar una
seria atención hacia las necesidades de este pueblo. Los
políticos anglosajones, queriendo conseguir el voto del bloque latino,
sacuden el castellano estudiado años atrás para cultivar un acercamiento
al hispanohablante. Más importante aún es el hecho de que ha sugido
entre los latinos un
interés en participar como políticos, y éstos están entrando al palco de
la toma de decisiones para su pueblo, para la región y hasta para la
nación en general. Es importante reconocer el rol de estas personas incorporadas
en esferas de prestigio y poder—en las universidades, en la política, en las
profesiones donde tienen impacto a través de los
grupos étnicos organizados, pues es así como van cambiando los estereotipos que a su vez han mantenido barreras
injustas. Otro lugar donde vemos grandes adelantos e importantes
contribuciones de los latinos
en los Estados Unidos
es en la literatura y entre los teóricos académicos
que estudian el ser bicultural y el ser bilingüe. Algunos autores, como
Anzaldúa Negrón-Muntaner, escritora puertorriqueña, escriben acerca de
la vida en las fronteras de “no ser de aquí, ni ser de allá.” Mientras
tanto, Arteaga, y otros, escriben sobre la creación de una tercera
esfera de entendimiento que se puede ver en la literatura
bilingüe. Esto proyecta una nueva cultura que no es simplemente una
traducción o un
puente entre dos culturas y por ende vemos una reiteración del constructo
raza cósmica.
Notas históricas recientes
Los americanos de origen lingüístico español han estado
dentro de las fronteras político-
geográficas de lo ahora llamado Estados Unidos desde la época de las exploraciones
geográficas españolas al inicio del siglo XVI. Esa población ha sido
continua,
especialmente en las zonas del sudoeste del país—Texas, Nuevo México,
Colorado,
Arizona, California—que fue parte de la Nueva España—México, hasta ser
cedido a
consecuencia de la guerra entre Estados Unidos y México, 1846-1848. El Tratado de
Guadalupe Hidalgo, firmado al terminarse la Guerra con México (1848),
establece una
serie de acuerdos, con unos compromisos que, al igual que en muchos
tratados entre
pueblos desiguales, no se cumplen y se siguen alegando hasta tiempos
actuales. Dicho
tratado señala el triunfo del poder anglosajón. Según Yetman, aunque el
tratado
garantizaba derechos legales y de propiedad de tierras para los ciudadanos mexicanos que
tenían residencia en ese territorio adquirido, al convertirse en
mexico-americanos pronto
se encontraron objeto de discriminación. En los
años siguientes, Yetman nos indica, los
anglos, especialmente en Texas, establecieron un sistema de relaciones de
casta con el
que consiguieron un lugar inferior para los
mexico-americanos a nivel político, social y
económico. El estudio de esa fase de la historia nos recuerda que hasta
mediados del
siglo veinte la discriminación racial fue legal en Estados
Unidos y que el grupo de habla
hispana más numeroso, el mexico-americano, sufrió injusticias que siguen
perjudicando a
esa comunidad en particular y a la nación en general. Esa época, de
mediados del siglo
XIX, con estructuras heredadas de la época de la conquista, deja un legado
de actitudes
que asignan un rol de inferioridad a otros latinos
que llegan a la Unión americana en el
siglo XX.
Después de la Segunda Guerra Mundial, otros subgrupos de habla hispana, que
se
establecieron principalmente en los centros
urbanos de la Costa Este han sido los
procedentes del Caribe, de Centroamérica y Suramérica. Dos de éstos,
destacables por su
número y por el contraste en su adaptación a la sociedad estadounidense,
son los de
Puerto Rico y Cuba. El grupo puertorriqueño tiene una característica única
en su relación con Estados Unidos.
Su ciudadanía es estadounidense, mientras su cultura y lengua son
principalmente latinas, más semejantes a los países
autóctonos de Latinoamérica que a los Estados Unidos. Después de los mexico-americanos y los mexicanos,
los puertorriqueños constituyen el grupo más numeroso
entre los latinos en la
Unión americana. La inmigración de Puerto Rico hacia la Costa Este comenzó al
inicio del siglo XX, pero no se acelera hasta después de la Segunda Guerra
Mundial, cuando disminuye el costo de los viajes
aéreos. Hoy, uno de cada tres puertorriqueños reside dentro de los estados, la mitad de ellos en
la ciudad de Nueva York. Esa inmigración ha estado motivada por la necesidad
económica en la isla. Por consiguiente, el grupo se ha concentrado en oficios
categorizados como los que exigen poca formación
profesional. Además, este grupo tiene altos niveles de desempleo y abandono
escolar.
Uno de los retos de esta población es la doble
identidad: el de ser un grupo cuasi-
autónomo, ciudadanos norteamericanos pero con raíces fuertes en una
isla-estado. El
debate político de pedir autonomía o pedir ser estado de la unión americana
es un tema
candente entre este grupo. Algunos intelectuales lo discuten como un dilema
entre
nacionalismo y colonialismo.
Preguntas sobre el texto (12 Puntos):
- ¿El censo
de 1990 contó con cuántos hispanos en los Estados Unidos? ¿Y para el año
2020?
- ¿Qué
poder ha logrado los cubanos más que los puertorriqueños?
- ¿Qué
leyes federales se han introducido para eliminar barreras en la educación
hispana? (Mencione un ejemplo)
- ¿Qué
apoyo todavía falta introducido para eliminar barreras en la educación
hispana?
- ¿Cuál es
la taza de abandono escolar de los grupos hispanos?
- ¿En
cuáles esferas profesionales ya se pueden encontrar los latinos ?
- ¿Cuál es
la importancia de “reconocer el rol de estas personas en esferas de
prestígio y poder?
- ¿Qué
importancia tiene la literatura bilingue?
- ¿Qué
garantizaba el tratado de Guadalupe–Hidalgo a los ciudadanos mexicanos?
¿Este derecho se concretizó?
- ¿ Después
de la Segunda Guerra Mundial, qué otros grupos hispanos se establecieron
en los Estados Unidos?
- ¿Qué
característica única tienen el grupo puerrtoriqueño?
- Cuál
debate político es un tema constante en Puerto Rico? ¿Cuál es la opinión
de los intelectuales sobre este asunto?
PD 4
ReplyDeletePuerto Rico y Cuba. El grupo puertorriqueño tiene una característica única en su relación con Estados Unidos. Su nacionalidad es estadounidense, su cultura y su idioma son principalmente latinos, más parecido a los países de origen de América Latina a los Estados Unidos. Después de méxico americanos y mexicanos, puertorriqueños constituyen el grupo más numeroso entre los latinos en la Unión Americana. La inmigración procedente de Puerto Rico a la Costa Este se inició a principios del siglo XX, pero no acelera hasta después de la Segunda Guerra Mundial, cuando la reducción del costo de los viajes aéreos. Hoy en día, uno de cada tres puertorriqueños que viven en los estados, la mitad de ellos en la ciudad de Nueva York. Esa migración ha sido impulsado por la necesidad económica de la isla. Por lo tanto, el grupo se ha centrado en las operaciones clasificadas como que requiere poco entrenamiento. Además, este grupo tiene un alto desempleo y la deserción escolar.
Manisha Sunil
ReplyDeletePD 4
1. El censo de 1990 contó veinte millones y medio en este grupo. Con el crecimiento esperado de cuatro veces más rápido que los otros grupos, para el año 2020 se estima habrá 46 millones de latinos en Estados Unidos
2. Hay muchos cubanos porque están huyendo de un gobierno comunista en Cuba, mientras los puertorriqueños simplemente nacen los ciudadanos en los Estados Unidos.
3. Muchos programas se han puesto en las escuelas para ayudar a los niños de habla hispana aprenden Inglés para ayudarles a sobresalir en las escuelas estadounidenses y alcanzar su máximo potencial.
4. Faltan profesores preparados y material de enseñanza, componentes esenciales para impartir un programa de instrucción.
5. En la década de los 90, el abandono escolar sin completar la educación secundaria de esta población ha sido del 35% al 40%
6. Aunque un gran número de latinos sigue en la clase obrera ya se pueden encontar latinos en varias esferas profesionales, en las universidades como catedráticos, y en políticos
7. Es así como van cambiando los estereotipos que a su vez han mantenido barreras injustas.
8. Esto proyecta una nueva cultura que no es simplemente una traducción o un puente entre dos culturas y por ende vemos una reiteración del constructo raza cósmica.
9. Establece una serie de acuerdos, con unos compromisos que, al igual que en muchos tratados entre pueblos desiguales, no se cumplen y se siguen alegando hasta tiempos actuales.
10. Otros subgrupos de habla hispana, que se establecieron principalmente en los centros urbanos de la Costa Este han sido los procedentes del Caribe, de Centroamérica y Suramérica. Dos de éstos, destacables por su número y por el contraste en su adaptación a la sociedad estadounidense, son los de Puerto Rico y Cuba.